Un boyero falla casi siempre por dos motivos: una puesta a tierra pobre o un cable que pierde. El electrificador puede ser bueno, pero si el pulso se escapa antes de llegar al alambre, el cerco no detiene a nadie.
La bajada al alambrado
Del borne de salida del electrificador al primer hilo del cerco va cable de alta tensión. Su aislación soporta los pulsos de miles de volts; un cable de 220 V se perfora en el primer día de humedad y el pulso se descarga a tierra en algún punto que nadie ve.
Cruces de tranqueras
Para pasar el pulso de un lado al otro de una tranquera o un camino, el cable de alta tensión va enterrado dentro de un caño, a 30 o 40 cm. El caño lo protege de las pisadas del ganado y de las máquinas. Nada de empalmes dentro del caño.
Puesta a tierra
El borne de tierra del electrificador se conecta a jabalinas clavadas en suelo húmedo, separadas entre sí, con el mismo cable aislado. Una tierra pobre es la causa más común de cercos débiles: el circuito se cierra a través del animal y de la tierra, y si la tierra no conduce, el pulso no se siente.
Revisión periódica
- Medir la tensión al final del cerco, no sólo en el equipo.
- Revisar que no haya pasto o ramas tocando los hilos.
- Inspeccionar los cruces enterrados después de lluvias fuertes.
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