Un cable enterrado bien hecho dura décadas sin que nadie vuelva a pensar en él. Uno mal hecho aparece como una térmica que salta cada vez que llueve. La diferencia está en cuatro detalles.
1. El cable correcto
Sólo cable subterráneo de doble aislación. El tipo taller o el unipolar dentro de un caño terminan con agua adentro: el caño enterrado nunca es estanco.
2. La zanja
- Profundidad de 40 a 60 cm en jardín; 70 cm o caño rígido bajo pasos vehiculares.
- Fondo sin piedras, con 5 cm de arena; cable; otros 5 cm de arena.
- Cinta de advertencia a 20 cm por encima del cable, antes de tapar.
- Recorridos rectos y documentados: un croquis con medidas desde la pared.
3. Empalmes
Lo ideal es no tener ninguno: usá un rollo del largo del tramo. Si hace falta, el empalme va en una caja estanca enterrable con prensacables o se resina con un kit de empalme. La cinta aisladora bajo tierra dura una temporada.
4. Salidas y conexión
Donde el cable sale de la tierra, protegelo con caño hasta la caja o el artefacto; el tramo aire-tierra es el que más sufre. En el tablero, el circuito exterior lleva su propio disyuntor diferencial y térmica.
Qué alimenta
Electroválvulas y programadores de riego, luces de sendero, bombas de estanque, motores de portón. Para el cerco eléctrico el cable es otro: alta tensión para boyero.
